Desde hace una temporada solemos ir los sábados por la noche, no a discotecas (no, por Dios), sino a un peculiar bajo de la calle de Pedro donde una pareja ha montado una tetería (se sirven tés, no penséis mal) con un toque digamos del lejano Oriente.
Este curioso lugar se llama "Walili", y aparte de poder degustar los mejores tés y mojitos de la zona, tiene de especial a su propio dueño, Said, todo un fuera de serie.
El hombre parece estar entregado al arte de tal manera que tiene montada una exposición de cuadros surrealistas en un rincón del local, además de exhibirse los fines de semana acompañando a la bailarina con sus danzas del vientre, pero sobre todo nos deleita con sus ingeniosos diálogos.
Prueba de ello está aqui grabado de mano del sr. Monedero a modo de documental, y subtitulado por un servidor para mayor comprensión de aquéllos que lo vayan a ver. Hay que verlo, pues no tengo palabras para describirlo. ¡Allá vamos!
1 comentario:
yo imagino con que acompañaran los tes en la teteria jaj jaja ja jaja
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