Una mañana cualquiera estábamos haciendo un torneo del juego de PS2 "Pro Evolution Soccer" en el casal de mi falla, cuando hice algo de lo cual luego me arrepentí.
La cuestión es que nos faltaba un jugador para completar los grupos, y llamé a un chaval que vive al lado de donde se celebró la competición.
Tan pesado se puso el nene que no tuvimos mas remedio que engancharlo y atarlo a una columna con cuerdas para que se estuviera quietecito. Eso sí, la próxima vez sé que no tendré que llamarlo. Pero bueno, aquí teneis el resultado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario